El retroceso del rendimiento es ya una realidad generalizada en los 90 países analizados por el informe -38 miembros de la OCDE y 52 economías asociadas-, registrándose caídas simultáneas en lectura, ciencias y matemáticas. En nuestro sistema educativo, este declive resulta todavía más pronunciado: el alumnado evaluado evidencia una lectura apresurada y fragmentaria que lastra de forma severa la comprensión de textos complejos. La omnipresencia de las pantallas y el diseño algorítmico están fomentando una «delegación cognitiva» sistemática que debilita la capacidad de atención profunda, el pensamiento crítico y los procesos esenciales de aprendizaje en las aulas. Si las pantallas parecían estar detrás -aparte del COVID- en el PISA anterior, la aparición de la IA se suma y refuerza estas variables, de hecho se correlaciona negativamente el uso de chatbots con el éxito. PISA 2025 ha registrado el rendimiento promedio de la OCDE más bajo observado hasta ahora desde su creación, la proporción de «lectores apresurados» -estudiantes que recorren los textos a toda prisa y dan respuestas rápidas pero incorrectas- casi se duplicó entre 2018 y 2025. La «curiosidad» y la «perseverancia» están cayendo en todos los sistemas
VALORACIÓN DEL INFORME PISA (STES)
NOTICIA EN LA PÁGÍNA WEB DE STES INTERSINDICAL


















